Correcta postura de la pinza

Sabemos que una de las cosas que os preocupa cuando vuestros hijos comienzan el maravilloso camino de la escritura es la presión, prensión y correcta postura del lápiz.

A partir de los tres años de edad se recomienda comenzar a fijarse en cómo sujetan los lápices, ya sea en los garabatos al principio o en la pre-escritura.

La importancia que desde el colegio le damos a este aspecto no se debe a que afectará directamente en la futura escritura de vuestros hijos, sino más bien a evitar posibles consecuencias que conlleva un mal agarre como pueden ser: cansancio, lentitud en la escritura, tensión, dolor de muñecas o dedos y/o formación de callos.

Las formas erróneas más comunes de sujetar el lápiz suelen ser:

  • Apoyos múltiples.
  • Posición de barrido.
  • Crispación en los dedos.

¿Como debe ser la postura correcta?  

Los alumnos deben aprender la correcta postura de la pinza

Nosotros los adultos, debemos ser buenos modelos y corregir con cariño y mucha paciencia cuando el niño no lo haga correctamente. El elogio y la motivación son magníficos aliados cuando lo hace bien o lo intenta, y decirle que si sigue practicando lo conseguirá. Debemos evitar que el niño pueda recibirlo como una crítica o castigo, causando un rechazo y obteniendo el resultado contrario al que buscamos.

Estas son algunas recomendaciones que pueden ser de utilidad para trabajar desde casa:

La postura para escribir debe ser la correcta, sin tensiones en los hombros o los brazos, para ello, el niño debe estar sentado derecho, con la espalda recta y los pies pegados al suelo, la mesa no debe ser ni demasiado baja ni demasiado alta. Con la mano sujetaremos el papel y comenzaremos a colorear o escribir. 

A la hora de colorear, para hacerlo sin salirnos, comenzaremos por los bordes y seguimos siempre la misma dirección: izquierda- derecha o arriba-abajo. 

Tanto en casa como en el colegio debemos invitar posturas inadecuadas, tomando correctamente el lápiz y manteniendo el cuerpo y el papel en la posición debida. Necesitamos que mantengan el hombro fijo mientras mueven el codo y la muñeca.  Además, sus ojos deberán seguir lo que vaya haciendo su mano. 

También son muy favorecedoras las actividades de psicomotricidad fina (estimulando así los músculos implicados y favoreciendo las conexiones nerviosas relacionadas), de lateralidad cruzada y de coordinación óculo-manual. 

A continuación os dejamos posibles recursos fáciles de encontrar que consideramos buenos para trabajarlo sin tener que estar constantemente mencionándole que no lo está haciendo bien: